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El entrenamiento desde mi óptica de preparador fÃsico.
- En el entrenamiento yo sigo la dirección que me marca el jugador y, por lo general, los trabajos que a él le gustan y considera útiles son los que el fútbol requiere.
- Casi nunca realizo trabajos que no sean apreciados por los jugadores. Mis trabajos deben agradar y convencer al futbolista. Esto significa que aunque metodológicamente lo que yo hago no es siempre lo más indicado por la ciencia del deporte sà es lo más indicado para la cabeza de mis jugadores.
- En los trabajos previos y posteriores a la parte principal de la unidad de entrenamiento tengo en cuenta la edad, el nivel y la disposición del jugador. Los jugadores mas jóvenes entrenan más y en forma obligatoria, los de mediana edad son conminados a entrenar pero no se les obliga y, los jugadores mas grandes realizan algunas tareas en forma voluntaria de acuerdo a como se sienten -ya que ellos juegan con más frecuencia que el resto- o también tienen programas individualizados. Por el contrario, la parte principal del entrenamiento es general y obligatoria. La razón es que consideramos que el fútbol como juego de equipo que es debe incluir cargas que sean ejecutadas por todos los jugadores.
Los porteros por lo general entrenan separados.
- Conforme más leo y me cuestiono más crecen mis dudas con respecto al entrenamiento pero, curiosamente, cada vez me siento más seguro con el trabajo que aplico.
- Mi idea, obligación y vocación como entrenador no es entrenar cientÃficamente sino entrenar con efectividad. En ese sentido quizá esté más cerca del arte que de la ciencia.
- El alto rendimiento es como escalar una montaña de más de 8.000 m. nadie nos puede ayudar desde la falda de la montaña, por lo tanto, es urgente solucionar rápida y adecuadamente todos los problemas que se suscitan para continuar en el ascenso.
- En el entrenamiento deportivo la toma de decisiones es fundamental, impostergable y, sobre todo, individual. En ese momento, la responsabilidad es sólo nuestra.
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